Testimonios en el Día Internacional de la Solidaridad

Testimonios en el Día Internacional de la Solidaridad

Por Federico Isaurral, corresponsal Villa María.

En el Día Internacional de la Solidaridad, decretado por la ONU (Organización de las Naciones Unidas) y declarado como “uno de los valores fundamentales para las relaciones entre individuos, pueblos y naciones en el siglo XXI”, CódigoCBA dialogó con Miriam Aloatti, Liliana Costabello y Thelma Lorena Gómez, tres mujeres villamarienses que llevan consigo una vocación solidaria.  

Miriam Aloatti, integrante de la Asociación Civil Iguanas Solidarias, dijo: “la solidaridad es estar pendiente de lo que otra persona está pasando y lo que yo puedo aportar a cambio de nada en esa situación”.

 “Está muy relacionada con la empatía, creo que cada uno desde su lugar, desde su situación y desde el estado en el que esté puede hacer algo por el otro, si todos aportáramos un granito de arena se haría una montaña muy grande, lo que significa mucho para quien tenga quien esté necesitando”, agregó

“Creo que nací con la vocación de la solidaridad, siempre digo que el día que no viva más para servir, no sirvo más para vivir, ese es mi lema, porque eso a mí me hace bien, a mí me llena el alma la solidaridad, es lo único que me voy a llevar de esta vida”, concluyó Aloatti.

La licenciada en Trabajo Social y coordinadora del Centro Comunitario Infanto Juvenil Un Rayito de Esperanza, Liliana Costabello también se refirió a la solidaridad y la definió como: “un acto de amor, de sacrificio y de fe hacia otro semejante a nosotros, es una filosofía de vida, es decidir poner en servicio de los demás tu propia existencia”.

“Yo no estoy de acuerdo con eso de que debemos dar sin mirar a quien, ¿Cómo no voy  a mirar a quien yo le estoy dando? Yo tengo que mirarlo porque no puedo dar lo que me sobra, se da lo que el otro realmente necesita, entonces a veces se da pan, a veces se da abrigo, pero en el acto de la solidaridad nunca puede faltar el abrazo”, expresó.

Costabello recordó: “he vivido desde mi infancia la solidaridad como un acto generoso de dar, a veces hasta lo que no tengo, y desde ese lugar se construyó mi familia”. Ya que, en su caso, la vocación solidaria se le presento desde una temprana edad, a partir de su formación en una escuela rural, lugar en donde conoció a niños y niñas que debían trabajar y “se quedaban dormidos en clase, a mitad de la mañana”.

“Yo creo que en este momento de la historia del mundo es importante dar tiempo, tiempo para abrazar, para escuchar, para mirar, ese tiempo que tiene un valor no comercial sino un valor de vida, en eso radica el secreto de la solidaridad en la actualidad”, declaró.

Para finalizar, Thelma Lorena Gómez, encargada del comedor La Esperanza, expresó “Me surgió la vocación de la solidaridad viendo a mi madre preparar la copa de leche para niños de bajos recursos, y siento una satisfacción enorme cuando una familia se puede llevar la vianda de comida a su hogar”.

“Sabemos que dejamos un poco de lado a nuestra familia, pero ellos si tienen un plato de comida, por eso me apoyan mucho en esta iniciativa, de hecho tengo dos hijas y mi yerno trabajando conmigo, y mi marido que siempre está acompañándome”, agregó.